Cómo el huevo líquido mejora la textura y calidad del pan
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El uso de huevo líquido en la panificación se ha convertido en una solución eficiente para panaderías artesanales e industriales. Este ingrediente ofrece mayor seguridad alimentaria, ya que es pasteurizado, reduciendo el riesgo de contaminación por Salmonella y facilitando el cumplimiento de normas de inocuidad alimentaria.
Una de las principales ventajas del huevo líquido pasteurizado es la estandarización de recetas, ya que garantiza una dosificación precisa y resultados consistentes en cada lote. Además, mejora la textura del pan, aporta color uniforme a la miga y corteza, y contribuye a una mejor estructura y volumen del producto final.
En procesos industriales, el huevo líquido optimiza la eficiencia operativa, al eliminar el cascado, reducir desperdicios y ahorrar tiempo en la preparación. También facilita el almacenamiento y manejo, especialmente en líneas de producción automatizadas.
Desde el punto de vista funcional, el huevo líquido mejora la emulsificación, la retención de humedad y la suavidad en productos de panadería, como panes dulces, bollería y pastelería. Por estas razones, el huevo líquido es una alternativa práctica, segura y rentable para la panificación moderna.
